Correr y adelgazar: Mitos y realidades

Uno de los grandes objetivos de las personas cuando comienzan una nueva rutina de ejercicio es poder bajar de peso y lucir una figura del gusto de la persona.

Para ello se enfrasca en una cantidad bastante interesante de dietas y de ejercicios que le hacen una gran cantidad de beneficios a diferentes partes del organismo y de hecho, una de las recomendaciones principales para poder bajar de peso es precisamente correr.

Y aunque este ejercicio es muy útil para lograr diferentes objetivos físicos y de salida, el hecho de perder peso es algo relativo. Mucha gente tiende a sobreestimar el ejercicio y comen más calorías (para compensar la energía) de las que están quemando (al correr).

Además, el cuerpo termina por compensar la energía que se usa al correr, o lo que es lo mismo, distribuye los esfuerzos para que no te quedes sin energía. Y si la actividad de correr es hecha con bastante esfuerzo, es un arma de doble filo puesto que el cuerpo reacciona con un poco más de cansancio en el resto de las actividades que realiza.

Eso si, no podemos negar que correr quema más calorías que el caminar, comparando la misma distancia. Y definitivamente quemas más grasa al correr, pero esto también depende de tu complexión puesto que para algunas personas el nadar, andar en bicicleta o remar es más efectivo para adelgazar.

Para poder correr y adelgazar tenemos que considerar entrenamientos en intervalo, dosificando la intensidad pero aumentándola gradualmente. Lo importante es poder darle tiempo también al músculo de generarse y aprovechar la energía que se va gastando.

Aquí hay una relación que pocas veces se sigue de la forma adecuada, mientras más rápido corras, cubras más millas, quemarás más calorías. Pero recuerda que no es algo tan simple como eso, porque deberás preparar al cuerpo de la manera adecuada para que pueda quemar aquello que no necesitas.

Consejos para correr